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Del 12 de julio al 24 de septiembre de 2017: abierto el I Premio de poesía in-VERSO

CLUB DE ESCRITURA

Premio: Publicación de un libro

Admisión de originales hasta el 24 de septiembre

Periodo de votaciones: del 25 de septiembre al 22 de octubre

Fallo del Jurado: el 17 de noviembre

 

Más información sobre el concurso Regístrate en el club para participar

 

Una iniciativa de la Fundación Escritura(s), con la colaboración de la editorial in-VERSO y de Talleres de escritura Fuentetaja.

 

Vida en palabras
Un enigma que se niega a ser descifrado
Por los profesores
Un poco de verdad y una aspirina

 Nicanor Parra 

 

Gilbert Garcin, Nocturno (después de Paul Klee)

Ninguna introducción queda de pie después de intentar una definición contundente para la poesía. Ni siquiera atiborrándola de citas de los grandes. Para presentar este primer concurso de poesía en el Club nos basta la de Parra: un poco de verdad y una aspirina son suficientes para acoger (y que se sienta acogida) cualquier aportación con ambición poética, ocupe el espacio que ocupe en ese espectro enorme que abarca lo que un autor puede pedirle a su poesía. Con el editor de textos del Club ya hemos publicado (habéis publicado) cientos de poemas: Creemos que nuestra comunidad, con cerca de 60.000 miembros, es un entorno excepcional en el que publicarlos y compartirlos. Un punto de encuentro. Pero el concurso de poesía acaba con una deuda que nos pesaba desde hacía tiempo (el tiempo que nos han llevado las cerca de 30 convocatorias de prosa). Y queremos saldarla sin condiciones (una presentación del género puede ser contraproducente si estrecha los márgenes, si puede parecer que sugiere un camino frente a los otros muchos posibles). Cabe aquí la poesía hecha solo de palabras, pero también la poesía visual o fonética, grabada en audio o en video. De tema libre. No hay, pues, más limitaciones que las mínimas: una cierta extensión (un máximo de 300 versos) y su condición de inéditas para poder publicar también en papel al ganador, gracias a la colaboración de in-VERSO, interesada también en incorporar a su catálogo voces emergentes.

La poesía que se escribe hoy

Una explicación para la poesía tiene que estar hecha de trazos gordos: como expresión, como manifestación de un yo, de un ser íntimo, que hace del equilibrio entre lo mostrado y lo reservado material poético. Quizá, de hecho, no haya que plantearse qué es la poesía, sino qué poesía se escribe y se lee hoy, quién la escribe y la lee, qué busca esa poesía, y qué consigue. Nos interesa mucho cómo actualmente nuevos autores han querido otra aproximación a la poesía, quizá más desinhibida, menos deudora de su tradición (con los matices que se quiera), desacomplejada, pero sobre todo mucho más compartida y más abierta al comentario. Vida en palabras dice Parra. Nada que ver con las tiradas mínimas de la poesía en cualquier otra época. Como si ese supuesto, generalizado antes, de que la poesía es algo difícil, poco accesible, hubiera sucumbido a nuevos hábitos que la web, sobre todo las redes sociales, ha facilitado enormemente: ahora cualquier autor puede compartir su poesía con un número de lectores potenciales enorme, y también comentarla, discutir sobre ella, editarla, e ir estableciendo una red de textos y autores afines con los que poder dialogar. La inmensa minoría de Juan Ramón es ahora otra cosa. También el arma cargada de futuro de Gabriel Celaya.

neorrabioso

A la poesía le ha sentado bien internet. Hasta convertirla en un fenómeno, en noticia recurrente, con un antes y un después que separan los números, por el aumento enorme de autores y lectores que tiene detrás de sí lo que se publica ahora, pero que necesita, para explicarse, de las nuevas formas de edición, de la comunicación que han abierto las redes sociales como un cauce ancho y horizontal y muy caudaloso. Porque la información y la comunicación masivas tienen mucho que ver con la sensibilidad de nuestro tiempo; y también con el lenguaje con el que la expresamos. No es tanto un corte generacional que marque dos mentalidades como una escala que mide la progresiva familiaridad con los nuevos dispositivos electrónicos para hacer y compartir poesía (aunque no haber tenido que cambiar de hábitos pueda darles una cierta ventaja a los más jóvenes). Y no es tampoco la sustitución del papel por la pantalla: la resistencia del papel y los embates de la pantalla. Pero el desconcierto que suman todos esos factores funciona bien para buscarle otro enfoque y otra actitud a las funciones, límites, formas, temas y lenguaje de la poesía. Como si alguien de pronto hubiera abierto una puerta.

No es fácil responder a la pregunta de si hay ahora un modo distinto de relacionarse con la sentimentalidad o un lenguaje distinto para expresarla. O si esta poesía es tan buena o tan mala como han dicho algunos críticos. Pero su silueta más general es bien reconocible: con una fuerte presencia de lo visual (y la cultura de la imagen), con referencias a elementos e iconos de la sociedad de consumo, sin los clichés del pasado, receptiva a vídeos e imágenes, con ganas de experimentar con herramientas digitales, más libre con la composición y el lenguaje, muchas veces de carácter confesional, con temáticas amorosas, con la yuxtaposición de estados de ánimo, con otra aproximación a la metáfora… Hay ya buenas antologías y estudios. Pero lo básico para nuestros objetivos en el concurso es que aparece como menos exclusiva y excluyente. Que, con los desniveles propios entre unas calidades y otras de lo publicado, no se presenta como un abismo para el que se inicia en la escritura o lectura. Poesía es todo lo que se mueve, dice Parra.

Puedes conocer las bases completas del Premio de poesía en la página del Club

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